lunes, 20 de septiembre de 2010

El toque de Cappa: Triunfo y Progreso

El toque de Cappa: Triunfo y Progreso: "Me causa gracia cuando escucho o leo por ahi que River le ganó bien a un laberíntico y complicadísimo rival como Arsenal, pero no brilló. Es..."
Por favor Don Angel: jugemos con doble nueve, Funes Mori y Pavone, POR FAVOR!!!!!!!!!!!!!!!!

sábado, 27 de marzo de 2010

Una nueva frustación! y van........

Nuevamente hemos perdido; ya sabemos contra quién......,una nueva derrota y van......
Hasta cuanto más deberemos caer.
Hasta cuanto más deberemos doblegar nuestras aspiraciones de ser el Club más prestigioso de Argentina que hemos sabido ser?
Es imprescindible que la nueva dirigencia, encabezada por un prócer riveplatense, nos devuelva la fe, la esperanza y las "ganas de volver al Monumental".
Ya no alcanzan las glorias pasadas.
Este presente ignominioso nos duele, muy profundamente.
Tenemos un equipo sin alma, ni afán de gloria.
O nos vamos a resignar a festejar como un campeonato "salvarnos del descenso"!
Esto, indudablemente NO ES RIVER.
Para que RIVER vuelva a su mística hay que trabajar mucho más que con un buen plantel.
Se debe tener HAMBRE de GLORIA.
Vestir esa camiseta blanca, atravesada por una banda roja, como un traje de gala, en una función de gala, para una vida engalanada de pasión y de gloria.
Si 11 jugadores que visten esta camiseta no se sienten partícipes de la historia de River, si no los motiva las glorias futbolísticas que han pasado al mural de gloria perpetua, si no se motivan con el aliento permanente de todos nosotros, no merecen estar en River NI UN MINUTO MAS.
Inclusive por su propio bien como deportistas.
River es pasión, muchachos!
Ya basta, por favor, les pedimos por favor!
Esto es RIVER, nada más ni nada menos.
Pasión les pedimos, tan sólo eso.
Y por sobre todas las cosas RESPETO, a nosotros, a la historia de la Institución y a sus glorias.
Para cambiar este presente, el de ustedes y el nuestro que en definitiva es el mismo.
El próximo partido debe ser el inicio de una nuevo destino, y cuando flamee al viento ese MANTO SAGRADO que son nuestras banderas, ha dejear todo, TODO, muchachos.
No les queda otro camino!"